Su bebé venía gravemente enfermo pero se negó a abortar: rezó a la Virgen y en Medjugorje quedó completamente sana

0
17079
"Recibí dos milagros, uno para mi hija y el otro para mi espíritu", afirma Anita

Siete años atrás Anita Barberio, tras cuatro meses y medio de embarazo, enfrentó junto a su esposo un fatal diagnóstico médico: el bebé que gestaba en su vientre padecía espina bífida con mielomeningocele, hidrocefalia, hipoplasia y disgenesia del cuerpo calloso. En concreto proyectaron que al nacer sería parapléjica; luego de afirmar que así tendría toda la familia una vida de penurias donde se la pasarían entre hospitales y dificultades diversas, los médicos ofrecieron una solución:

“Me recomendaron un aborto terapéutico, que obviamente no acepté. Decidí quedarme con la niña, darle todo el amor y afecto del mundo”, contaría Anita posteriormente a los programas de la televisión italiana “Storie vere” de Rai 1 y “La strada dei miracoli” de Rete 4.

Estremecidos por el fatal diagnóstico los esposos relatan que acudieron a la Parroquia Beata Vergine di Lourdes, en Ponticelli, localidad cercana a Nápoles (Italia), para recibir el consejo del padre Corrado Maglione. Allí no solo confirmaron su decisión por defender la vida de su bebé desde el amor, sino que apostaron todo a la fe. Anita comenzó entonces a participar a diario de la Eucaristía confiando en que Jesús, “médico supremo de mi hija” -puntualiza-, escucharía sus ruegos. Unos días después Anita y su esposo se motivaron a formar un grupo de oración que comenzó a reunirse en su casa, cada día, a las tres de la tarde, para rezar por todos los enfermos.

Pasaron los días y Anita se sintió llamada a rezar el rosario todas las noches y pedir la mediación de la Santísima Virgen María de Medjugorje, la Reina de la Paz. Incansable y al ritmo de las Ave Marías le decía a la Virgen que “tenía confianza y no importando cómo naciera la niña, se la llevaría (a Medjugorje)”. Apenas llevaba algunos días orando cuando conoció a una religiosa que fue para el matrimonio “un signo de cómo a veces el Señor siembra ángeles en nuestro camino terrenal, porque ella llevó personalmente nuestros ruegos a Medjugorje”.

Dios escucharía esas oraciones presentadas por la Santísima Virgen María. Pero no sólo les concedería la gracia de sanar a la niña pronta a nacer, según cuenta Anita en el siguiente extracto de las entrevistas en la televisión italiana…

– ¿Recibieron una verdadera curación, entonces?

– Dos curaciones. La primera fue espiritual y se llevó a cabo en el corazón de mi esposo y en el mío, porque al final la habríamos aceptado tal como nació. Sólo queríamos quererla mucho. La segunda se refería a toda la patología de mi hija augurada por los médicos que no ocurrió. Tras nacer tuvo que someterse a una pequeña cirugía; sólo estuvo 11 días en el hospital y no los cuatro meses que proyectaron los médicos. Fuimos a Medjugorje, la apoyé al pie de la cruz y le dije a la Virgen: “Es tuya primero y luego nuestra”. Mi bebé lloró, como si se hubiera liberado, para ella fue un renacimiento. Ahora tiene ya siete años… camina, baila y canta los cantos de Jesús.

– Regresaste una segunda vez a Medjugorje llevando a tu hija, ¿qué emociones sentiste cuando volviste allí después de tanto tiempo?
– Para mí fue una experiencia extraordinaria y única porque tuve la gozosa oportunidad de agradecer a la Virgen junto con toda mi familia: mi esposo y mis dos hijos, por el gran regalo de la curación de María Emilia. He emprendido esta peregrinación junto con Don Michele Barone, sacerdote del templo de Casapesenna “Mi Virgen y Mi Salvación”, que es actualmente guía espiritual y punto de referencia para mi familia. Ante mis ojos vi la imagen de aquellos lugares a los que años atrás había viajado con sufrimiento en mi corazón, pero con una gran esperanza en mi alma. Ahora los he visitado experimentando una inmensa alegría por agradecer y alabar al Señor y a Nuestra Señora.

– A la luz de este hermoso testimonio, ¿qué le apetece decir a nuestros lectores?
– Que oren y amen siempre al Señor. Si oramos con fe podemos lograr cualquier tipo de sanación.

(Artículo publicado originariamente en Portaluz)
María, Reina de las familias, ruega por nosotros

Quiero recibir Cari Filii News gratuitamente

Quiero suscribirme

Dejar comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here