Tomó a la Virgen de Itatí, la subió a caballo y cabalgó con ella 1.900 kilómetros vestido de gaucho

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Jesús Burgos, un gaucho peregrino de 45 años, fue recibido en su ciudad de General Güemes (Argentina) el 14 de febrero por una multitud entusiasta que quería verlo finalizar su peregrinación de 40 días y 1.900 kilómetros a caballo, casi siempre solo, con una imagen de la Virgen de Itatí. 

El peregrino partió de la Catedral de Itatí (en la Ciudad de Corrientes) hasta llegar a su destino, la ciudad de Güemes.

Su hazaña se hizo conocida en las provincias de Salta, Chaco y Corrientes: cabalgó 1.900 km desde esta última provincia con la imagen de la Virgen de Itatí, muy popular en la región de Corrientes. Jesús es profundamente devoto de esta advocación. (Lea aquí el origen de la Virgen de Itatí).

La devoción a la Virgen de Itatí viene de familia
Durante toda su infancia escuchó hablar de la milagrosa virgencita. Tal era el fervor que tenían que sus padres viajaron a la ciudad de Corrientes en medio de penurias para que Jesús fuera bautizado en Itatí.

La hazaña de este peregrino fue un homenaje al lugar donde su madre le bautizó.

"Mis padres llegaron a la ciudad de Resistencia en una jornada muy lluviosa y tuvieron que cruzar el río Paraná en barcaza, ya que aún no estaba construido el puente Belgrano. Llegaron a la Basílica de Itatí un día en el que no celebraban bautismos. Pero al ver el esfuerzo y la fe de mis padres, el sacerdote me bautizó en ese mismo instante", cuenta.


Una familia con una imagen de la Virgen peregrina de Itatí… pero la peregrinación a caballo de Jesús Burgos es única

Un deseo desde que era niño
Jesús viajó por última vez a Itatí cuando tenía 5 años y siempre quiso volver.   

"Quería volver a Corrientes a visitar a la Virgen. Hasta que un día me decidí, cargué mis dos caballos en el trailer de mi camioneta y emprendí el viaje", relata este profesor de educación física.

Al llegar hizo bendecir la imagen de la Virgen de Itatí y emprendió el regreso a caballo el 5 de enero.

Otros gauchos se le sumaban por tramos
El viaje estuvo lleno de muestras de cariño, solidaridad y fe. "Había gente que se emocionaba al verme pasar y muchos gauchos decidieron acompañarme parte del camino. El intendente correntino de Agatary les puso un camión a los gauchos del lugar, que me acompañaron 115 km, para que se vuelvan", cuenta, emocionado, Jesús.

Durante la travesía, Jesús se encargó de cuidar a sus dos caballos. También fueron numerosas las familias que lo hospedaron en sus casas y las parroquias en las que pudo pasar la noche, al igual que varias estaciones de servicio. Otras veces debió dormir a la vera del camino.

Gendarmes y policías se admiraban de su travesía y le deseaban suerte al verlo pasar.

En muchos pueblos del Litoral la gente se agolpaba para esperarlo, enterados por los medios de comunicación locales, como es el caso del programa "Noches del Litoral", de Juan Barros, que iba alertando a los pueblos por donde transitaba el gaucho peregrino.

"Fue muy hermoso encontrarme con tanta gente en el camino y compartir muchas cosas más allá de la fe. Nunca sentí cansancio y pude llegar feliz", afirmó Jesús.


La Virgen de Itatí que ha peregrinado con Jesús Burgos.

"Hay gente que me convidaba a bebida y comida, alentando mi camino", contó Jesús. 

No fue una ruta recta, sino que se desvió en algunas ocasiones visitando diversas ciudades con su Virgen y sus caballos.

Agregó que todos admiraron la fe que demuestra. "Yo doy testimonio de que mi fe es muy pequeña en comparación con lo que la Virgen de Itatí hizo por mí", afirmó.


El peregrino Jesús Burgos durante su viaje.

Cerca de 600 personas lo recibieron en Güemes, después de más de 40 días peregrinando a caballo por decenas de ciudades, pueblos y parajes.

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