La Virgen del Carmen: una devoción mariana que llegó al mundo a causa de la persecución islámica

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La fiesta de la Virgen del Carmen "Stella Maris" se celebra en todo el mundo, especialmente en los pueblos marineros

Miles de pueblos y ciudades de todo el mundo celebran este lunes la festividad de la Virgen del Carmen, una de las devociones marianas más conocidas y queridas desde hace siglos.

Todo pueblo de mar, pero también de interior, ya en España o en Latinoamérica, en el corazón de Europa o en la lejana Asia, en cualquier rincón del mundo está presente la Virgen del Carmen.

Una devoción proveniente de Tierra Santa

Mucho se debe de esta devoción a los ermitaños del Monte Carmelo en Tierra Santa que huyendo de la persecución del islam, que pasó a espadas a muchos de ellos, sin saberlo llevaron por todo el mundo la que sería una de las mayores advocaciones marianas de la historia.

Una de las cuevas del Monte Carmelo

Para llegar a esta devoción es necesario incluso remontarse a varios siglos antes de Cristo. Concretamente a unos 900 años antes de que naciera el Mesías. En una de las cuevas situadas en la falda del Monte Carmelo vivía el profeta Elías, que desde allí imploró a Dios, tal y como recoge el Libro de los Reyes, que pusiera fin a la sequía que azotaba a Israel.

Dios respondió con abundante lluvia, y desde aquel momento el Monte Carmelo se convirtió en un lugar para ermitaños que buscaban una vida de oración, ayuno y penitencia.

Stella Maris

Con el nacimiento del cristianismo, desde sus inicios no fueron pocos los que se instalaron en las cuevas de este Monte, y empezaron a ver en este lugar a María, como Stella Maris, a imagen de la nube de Elías.

Más tarde, durante la Edad Media llegaron numerosos peregrinos europeos y algunos de ellos empezaron a sumarse a la comunidad del Carmelo. Tal y como recogía José Antonio Méndez en Alfa y Omega, entre los siglos X y XI, estos hombres constituyeron un pequeño cenobio, donde cada uno vivía en su cueva para luego compartir ratos de oración en una pequeña iglesia situada en el centro.

Esta ermita estaba dedicada a la Virgen María, en quien reconocían la tradición bíblica de la Mater er Decor Carmeli, la Madre y Hermosura del Carmelo.

Una expansión producida a causa de la persecución

Pero esta vida eremítica iba a cambiar completamente cuando las tropas musulmanas de Saladino vencieron a los Cruzados cristianos a orillas del Mar de Galilea.

Era el año 1187 cuando el ejército musulmán aplastó a los cristianos y empezó a perseguir a todos los seguidores de la religión de la Cruz. Los ermitaños del Monte Carmelo no iban a ser una excepción.

Algunos murieron, otros volvieron a sus lugares de origen en Europa llevando consigo su sayón pardo y la imagen de María. En España, Francia, Inglaterra, Sicilia o Chipre… fueron estableciendo los primeros carmelos.

El carácter mariano del Carmelo

La orden creció y aunque sufrió importantes cambios su primacía mariana a la hora de llevar a los hombres a Cristo no cesó jamás.

Esto se puso muy de manifiesto en el siglo XIII, cuando los carmelitas estaban a punto de perder su carisma inicia para terminar siendo como las nuevas órdenes mendicantes (franciscanos, dominicos…), la propia Virgen del Carmen entregó su escapulario a san Simón Stock cerca de Londres, para ratificar su misión contemplativa…, y mariana.

En apenas dos siglos, la devoción a la Virgen del Carmen que sólo se daba en unas cuevas de un monte en Tierra Santa se expandió por toda Europa debido a la persecución islámica. En los siguientes siglos, a través de los navegantes y misioneros españoles pero también franceses e incluso ingleses la devoción a esta advocación mariana se extendió por toda América, África, Asia e incluso Oceanía. Y así hasta nuestros días.

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