miércoles, 21 de agosto de 2019

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LA VIRGEN DE LA MILAGROSA

France – 01/01/1830

ADVOCACIÓN
La Virgen De La Milagrosa o La Virgen De Las Gracias.

LUGAR
París, en la región de Isla de Francia, departamento de París, Francia, Casa Madre de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, Capilla de Rue du Bac 140.

FECHA
En el año 1830.

RECONOCIMIENTO ECLESIÁSTICO
Grado de aprobación eclesiástica: Máximo; aprobada con liturgia y visita papal.

LA VIDENTE
Sta Catalina Labouré.

EFEMÉRIDES
Día 27 de noviembre: Día de la medalla milagrosa.
Día 28 de noviembre: Santa Catalina Labouré [Memoria Obligatoria (MO) para Paules e Hijas de la Caridad].

FUENTES

http://www.chapellenotredamedelamedaillemiraculeuse.com/SP/a__Bienvenido.asp

http://www.hijascaridad.org/portal/c_pastoral/med_milagrosa/index.html


LA HISTORIA

La antigua capilla del Sagrado Corazón, en la Casa Madre de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, Rue du Bac, se ha convertido en Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, pues allí se manifestó la Virgen María a Catalina Labuouré en el año 1830.

La medalla que la Virgen confió a Catalina no ha cesado de difundirse desde 1832. Pronto dieron los parisinos el apelativo de milagrosa a esta medalla, por los años en que hacían estragos las epidemias.

Catalina, novicia, estaba presente cuando trasladaron los restos de su fundador, San Vicente de Paúl, a la nueva Iglesia de los Padres Paules a solo unos metros de distancia del su noviciado. En esta capilla durante la novena, Catalina vio el corazón de San Vicente en varios colores. Durante los nueve meses de su noviciado en Rue du Bac, Sor Catalina tuvo también la gracia especial de ver todos los días al Señor en el Santísimo Sacramento. Una noche, un ángel la despierta y la lleva a la capilla al encuentro de la Santísima Virgen. Ella misma cuenta que allí pasó los momentos más dulces de su vida.

EL MENSAJE

La Virgen María comunica a Catalina la misión que Dios le quiere confiar, la acuñación de una medalla, en la que apareciera una M, sobre la cual había una cruz descansando sobre una barra, y debajo dos corazones de Jesús y María, el primero circundado de una corona de espinas y, el segundo, traspasado por una espada. En torno había doce estrellas. “Todos cuantos la lleven puesta recibirán grandes gracias. Las gracias serán más abundantes para los que la lleven con confianza”.

María la prepara con sabios consejos para que hable con sumisión y confianza a su director. La anuncia futuros eventos para afianzar la fe de aquellos que pudieran dudar de la aparición y, la regala una relación familiar madre-hija, que la permitirá aproximarse a ella hasta el extremo de apoyar sus brazos y manos en las rodillas de la Reina del Cielo.

LA VIDENTE

Catalina Labouré nació el 2 de mayo de 1806 en Fain-les-Moutiers, un pueblo de la Borgoña francesa. Es la octava de diez hijos de un matrimonio propietarios de una granja. Su madre Magdalena muere a los 46 años, causando un triste duelo en la familia. Catalina llorando abraza una estatua de la Virgen y declara “Ahora serás tú mi mamá”.

A los 24 años entra para ser novicia en la Casa Madre de las Hijas de la Caridad; es aquí en la capilla donde la Virgen se la aparecerá dos veces el 19 de julio de 1830 y el 27 de noviembre del mismo año. Al año siguiente es destinada a Reuilly donde cuidará ancianos hasta el final de sus días. Muere el 31 de diciembre de 1876.

Más tarde se abrirá su tumba y se encuentra su cuerpo intacto que se trasladará a la capilla de Rue du Bac, para ser instalado debajo del altar de la Virgen del Globo.

Íntimamente ligado a la vida de Catalina y sus apariciones, nos topamos con Alfonso Ratisbone ( 1812-1884) abogado, judío y banquero, de 27 años, que manifiesta un gran odio a la Iglesia Católica porque su hermano Teodoro se había convertido y ordenado sacerdote, que tenía como insignia la medalla de la milagrosa y luchaba por la conversión de los judíos. En 1842 se encontraba en Roma, cuando coincidió con el Barón de Bussiéres, francés converso del protestantismo, que le contó los milagros que estaban ocurriendo por medio de la medalla milagrosa y le regaló una. Debería llevarla y rezar el Memorae, todos los días.

El barón y su círculo de amigos más íntimos se comprometieron a rezar por la conversión de Ratisbonne. Uno de ellos murió rezando por esta intención. Al día siguiente de este fallecimiento el Barón se encontró con Ratisbonne cuando iba a la Iglesia de Sant Andrea delle Fratte, cerca de la Plaza de España en Roma.

El altar dedicado al Arcángel Miguel se llenó de luz y se le apareció la Santísima Virgen. El 31 de enero recibió el bautismo, la confirmación y la comunión del manos del Cardenal Patrizi.

En 1847 fue ordenado sacerdote jesuita y más tarde fundó la congregación Nuestra Señora de Sión, con sede en Israel.


EL TEMPLO

La Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa es en la actualidad un lugar de oración, centro pastoral y meta de peregrinaciones. Es un espacio vicenciano, el cual permite presentar gratamente en su diversidad, a la Familia Vicenciana.

Está en la Casa Madre de la Compañía de las Hijas de la Caridad. Se les atribuyó el hotel de Chatillon (tal era su nombre), en 1813, después de la tormenta de la Revolución. En seguida se empieza a construir la capilla. Dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, se bendice solemnemente el 6 de agosto de 1815.

En 1830 tienen lugar las apariciones, y después crece el número de vocaciones.

La capilla sufre varias transformaciones con el fin de agrandarla. Para el centenario, en 1930, una reconstrucción casi completa la deja tal como la vemos.

ORACIONES

Triduo en honor de la Virgen de la Medalla Milagrosa.

Por la señal de la Santa Cruz, etc.

ACTO DE CONTRICION.

Oración para todos los días:
¡Oh María sin pecado original concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos!
¡Dulcísima Reina de los cielos y de la tierra!;
que por amor a los hombres te dignastes a manifestarte, a vuestra sierva Sor Catalina,
con las manos llenas de rayos de luz;
a fìn de hacer saber al mundo que deseas derramar abundantes gracias sobre todos los que con confianza te piden;
concèdeme Madre mía, que a imitación de Sor Catalina
derrames en mi alma la luz necesaria para conocer mi nada y mi miseria;
y lo mucho que debo a mi Padre Dios, por tantísimos beneficios, como me ha dispensado;
y que cumpliendo su voluntad en esta vida;
pueda gozarle en Tu compañía eternamente en el cielo. Amén.

Tres Ave Marías, y 3 veces la jaculatoria “Oh María sin pecado original concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”.

Primer Día:

¡Amorosísima Madre mía!, qué placer tiene mi alma,
cuando considero que tantos deseos tienes en concederme vuestros favores;
que no esperas otra cosa, sino que acuda a Tì, para remediar nuestros males y llenarnos de vuestras gracias y dones.

Oh María, mi Madre amada, reina de la Corte Celestial,
te ruego que todos acudamos siempre a Tì,
como nuestra única esperanza.

Oración Final:

Acuérdate, ¡Oh piadosísima Siempre Virgen María!, que no se ha oído decir jamás;
que ninguno de los que han recurrido a vuestra protección,
e implorado vuestro socorro, haya sido abandonado de Tì.
Animado con esta confianza, ¡Oh Virgen de las Vírgenes!, a Tì vengo;
gimiendo bajo el peso de mis pecados, me postro a Tus pies.¡Oh Madre del Divino Verbo!,
no desprecies mis súplicas; antes bien, escúchalas favorablemente, y dígnate acogerlas. Amén.

Tres veces la jaculatoria: “Oh María sin pecado original concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”.

Segundo Día:

¡Santísima Madre de Dios!, ¡Señora nuestra y mi tierna Madre!;
que consuelo tan grande siente mi corazón,
cuando contempla Tu imagen, como te vio Sor Catalina,
con un globo en vuestras Divinas Manos, que representaba toda la tierra,
y lo estrechabas sobre vuestro pecho; simbolizando así el amor que tienes a los hombres.
Concèdeme, Oh Divina Madre Eterna! ¡Oh Madre mía!,
el que sepamos corresponder a tanto amor, procurando imitar vuestras virtudes. Así sea.

Continúe con la oración final.

Tercer Día:

¡Virgen Inmaculada!. ¡Celestial Madre mía!
Con que placer llego ante Tu Santísimo Altar; para contemplar Tus virtudes y exponer mis penas.
Que aliento santo cobra mi espíritu, al acercarme ante Tu Sagrada Imagen;
donde veo representada la más profunda humildad;
una modestia admirable y el resto de todas las perfecciones con que el Señor Dios te adornó.

Haz ¡Madre Santísima!, ¡Divina y Celestial Señora!
¡Reina del Clero, de los apóstoles! ¡Madre del Mesías! ¡Hija predilecta de Dios Padre!
Que oigamos siempre Tus maternales avisos, para que arrepentidos de nuestras culpas, e imitando vuestras virtudes; logremos la inmensa dicha de estar contigo en el cielo, por toda la eternidad. Así sea.

Continúe con la oración final.

 

BIBLIOGRAFÍA

Título: La Virgen María en la Medalla Milagrosa

Autor: D. Miguel Gómez C:M
Editorial: Apostolado Mariano

 

ÁREA MULTIMEDIA

VIDEOShttp://www.youtube.com/watch?v=YKd9Hjcg8fU&feature=related
(video resumen vida de Catalina Labouré, licencia you tube estándar)http://www.youtube.com/watch?v=j88xP0pz4Xo
(video resumen apariciones, con oraciones, licencia you tube estándar)