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Munilla explica desde Fátima cómo María y el «Totus Tuus» son una guía infalible para la consagración al Sagrado Corazón

El pasado fin de semana, 900 jóvenes, decenas de familias y varios sacerdotes españoles de Jóvenes por el Reino de Cristo peregrinaron a Fátima en su peregrinación anual bajo el lema en esta ocasión de “Seré tu refugio”.

Esta edición ha estado marcada por el año jubilar por el centenario de la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, hecho que estuvo muy presente durante toda la peregrinación.

Un Totus Tuus de verdad

El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, celebró la Eucaristía en la capilla de las apariciones y durante su homilía vinculó a la Virgen María con la devoción al Sagrado Corazón mostrando que el camino a esta consagración a Cristo está marcado precisamente por su Madre.

“Somos del Corazón de Jesús y pedimos a María que nos ayude a entregarnos plenamente”, dijo el prelado vasco, que añadió que “hemos venido a Fátima a pedirle a la Virgen a que nos ayude a consagrarnos a su Hijo”.

Totus tuus, “todo tuyo”, el famoso lema de San Juan Pablo II. Esta es la expresión que citó Munilla como ejemplo para que de verdad haya una entrega total “y no haya capítulos en los que yo diga: ‘hasta aquí, aquí no entres Señor. Que sea de verdad totus tuus”.

El Señor, dueño y señor de la vida

“Ella nos va a enseñar a renovar esa consagración” al Corazón de Cristo, dijo Munilla. Pero para ello –avisó el obispo de San Sebastián- “es importante que cada uno, cada familia, preparemos esa consagración para que no haya habitáculos reservados para nosotros sino que el Señor sea dueño y señor de toda nuestra vida”.

Dueño no sólo del presente, sino también del futuro. Invitó a confiar y no tener miedo: “Señor no sé qué será de mi vida ni que quieres de mí, pero sí sé que tu querer es una garantía, y fiado en ti me meto en la refriega, asalto la muralla, como dice el Salmo”.

María, la gran consagrada al Corazón de Jesús

Porque la voluntad de Dios es el escudo necesario para esta batalla, no hace falta otros. Y entonces es cuando se puede decir “totus tuus”. Esto es según Munilla, “consagrarse al Corazón de Jesús con la gran enseñanza de María, que es verdaderamente la gran consagrada al Corazón de Jesús”.

Durante su homilía en Fátima, el obispo vasco afirmó que “no nos damos cuenta hasta qué punto nuestra batalla por la santidad está encerrada en la batalla por la transformación del mundo, y esa llamada a que la Iglesia sea la esposa de Jesús para que se pueda realizar”.

“Entregándote a una vida de santidad no eres ni consciente de que eso que llevas entre las manos es una bomba capaz de transformar el mundo”, dijo a los jóvenes presentes.

Ante afirmaciones como “soy muy débil”, Munilla habló de la “fidelidad”, que no es otra cosa que la “debilidad bien acompañada”. Por ello, es importante “estar bien acompañado por la madre Iglesia, dejarse acompañar por la Iglesia, y Dios hará cosas grandes”.

María, Puerta del Cielo, ruega por nosotros

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