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En el laicista y secularizado Uruguay, miles de personas piden a la Virgen protección ante las amenazas de las ideologías

En el laicista y secularizado Uruguay, los católicos pidieron a la Virgen que derrame sus gracias / Gerardo Pérez

El pasado sábado se celebró en Uruguay, uno de los países más laicistas del mundo, el Octavo Rosario de las Bendiciones en el que más de 20.000 personas se concentraron en Montevideo para pedir a la Virgen que derrame sus gracias en las familias uruguayas y en todo el país. Con pañuelos azules celestes se rezó el Rosario, hubo una procesión con María y el cardenal Sturla habló de la importancia de la Virgen en el día a día de los cristianos, “amenazados por las ideologías en un país altamente secularizado”.

Ante una muchedumbre concentrada en la Aduana de Oribe, el cardenal Sturla lanzó tres vivas en medio de los presente: “¡Viva la Vida! ¡Viva María! ¡Viva la Familia!”.

«Esta plaza es de María»

«Quisiéramos que su imagen estuviera aquí para siempre. Cada vez que paso por esta rambla rezo tres Ave María, esta plaza es de María, algún día la tendremos aquí», aseguró el purpurado, tal y como recoge el diario uruguayo El País.

El cardenal Sturla presidió el multitudinario acto / Gerardo Pérez

De este modo, el cardenal recordó que «nosotros también vemos el cielo abierto con el Señor y la Virgen derramando sus bendiciones sobre Uruguay para que la vida triunfe sobre el aborto, la violencia doméstica y contra los niños y las mujeres, sobre la delincuencia y el suicidio».

Un encuentro de paz, reconciliación y sanación

Por otro lado, el líder de la Iglesia de Montevideo leyó el artículo 40 de la Constitución, el que refiere al valor de la familia y su presencia en la sociedad. «No demos más vueltas, no hay familia perfecta, no lo son las nuestras tampoco, tenemos dificultades. Pero eso no nos hace olvidar que hay un ideal cristiano de familia: papá, mamá y los hijos. Ese ideal lo defendemos aun recibiendo en la Iglesia a todas las personas sea cual sea su condición. La Iglesia es una familia que es una casa grande de puertas abiertas y nunca un club de perfectos», recalcó.

Muchas familias acudieron con sus hijos a un acto que se convirtió en una fiesta / Gerardo Pérez

Esther Meikle una de las organizadoras de la actividad, afirmaba a la prensa que «la gracia que derrama Dios allí, en el Rosario, es muy grande» y los testimonios son una prueba de ello. «Nos hacen llegar su experiencia de sanación, de reconciliación, de paz. A todo el que va con un corazón abierto Dios le concede lo mejor para su situación», aseguró.

El Rosario de Bendiciones para las Familias comenzó en 2012 y fue organizado por unos veinte laicos de las parroquias San Pedro Apóstol, Medalla Milagrosa, San Alejandro y San Pedro Claver. En esa ocasión participaron unas 1.500 personas y hoy el número de fieles ha sobrepasado los 20.000.

María, Puerta del Cielo, ruega por nosotros

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